WINDSURF EN S´ESTANY DES PEIX
Muy cerca de donde nos deja el barco en Formentera se encuentra uno de los dos grandes estanques de la pequeña Pitiusa, el más pequeño es en realidad una bahía muy protegida de los vientos ya que tiene una pequeña salida al mar y lo hace ideal para fondear pequeñas embarcaciones que quedan totalmente protegidas de los fuertes vientos. Una tarde al ir a tomar el barco que debía traerme de vuelta a Ibiza, pasando por el estanque y ya con el sol cayendo en el horizonte, se me ofrecía esta estampa plateada a contraluz y con windsurfistas que volaban con sus velas por el interior de este lago con un escenario lleno de pequeñas embarcaciones de pesca locales.
Otros deportes más modernos como el kitesurf han desplazado a este clásico del deporte marítimo, pero del que todavía quedan muchos adeptos como vemos en Formentera. Ellos con su destreza y aguantando su vela para que el viento la hinche con fuerza y así poder desplazarse son los que deberán sortear todo tipo de obstáculos en forma de pequeñas embarcaciones que deberán esquivar.
Otros deportes más modernos como el kitesurf han desplazado a este clásico del deporte marítimo, pero del que todavía quedan muchos adeptos como vemos en Formentera. Ellos con su destreza y aguantando su vela para que el viento la hinche con fuerza y así poder desplazarse son los que deberán sortear todo tipo de obstáculos en forma de pequeñas embarcaciones que deberán esquivar.
El windsurf tiene sus orígenes en los años 30 cuando un tal Tom Blake cansado de remar pensó que una buena forma de moverse por el agua sería con una simple vela. En los 60 se popularizó mucho este deporte y aún todavía hoy sigue teniendo sus deportistas y aficionados.
Y el espectador también disfrutará viendo como las velas avanzan casi al unísono, como de vez en cuando las velas desaparecen en el horizonte volviendo a aparecer poco después y viendo como van y vienen a veces desde una cómoda terraza tomando una cerveza ó a veces desde la playa o la costa y los que van encima, los surferos, disfrutando de poder caminar o a veces volar sobre el mar.

Y el espectador también disfrutará viendo como las velas avanzan casi al unísono, como de vez en cuando las velas desaparecen en el horizonte volviendo a aparecer poco después y viendo como van y vienen a veces desde una cómoda terraza tomando una cerveza ó a veces desde la playa o la costa y los que van encima, los surferos, disfrutando de poder caminar o a veces volar sobre el mar.